El color de la madera de duramen varía del marrón-amarillo claro al marrón y el de la albura es un poco más claro. El americano varía, en la madera de albura, del crema al marrón claro y el del duramen del marrón amarillo pálido al marrón pálido u oscuro, que a veces puede tener una tonalidad rosada.

Ha sido muy utilizada en las catedrales góticas de Francia, Alemania e Inglaterra, en dónde se conserva admirablemente bien. En otro tiempo también fueron famosos los robledales que la marina Española tenía para la construcción naval (en los siglos XVII y XVIII se requerían 2.000 troncos para la construcción de un navío de línea y 1.200 para una fragata).

El nombre específico elegido por Linneo para esta especie, robur, lo empleaban los romanos para designar a los robles y a cualquier tipo de madera dura y de gran solidez, e incluso para referirse a la fortaleza y constancia de ánimo. La madera de este roble es de grano fino, con anillos de crecimiento bien marcados, bastante pesada, muy resistente a la putrefacción aun dentro del agua y adecuada para pulimentar; de innumerables usos, ha servido en los edificios históricos como madera estructural y ornamental, para la construcción de las grandes flotas de guerra y pesca, en carpintería, ebanistería y tornería.

Es clásica su utilización para las duelas de los toneles y barricas de vino y licores (whisky, coñac, etc.); tiene también importancia en la fabricación de muebles, contrachapados, entarimados y botes de pesca. Es una de las muchas maderas de las que se afirma sirvieron para construir el Arca de Noé, tal es su tradición en la construcción naval. Como las demás especies de este género, el carvallo es bueno para quemar, produce un buen carbón, la corteza se ha empleado como curtiente y las bellotas para alimentar a los cerdos en montanera.

Es un árbol de larga vida, que puede superar el millar de años y tarda en florecer hasta 40 ó 50 años; muy apreciado en el norte, se ha convertido en símbolo del pueblo vasco a través del famoso árbol de la Casa de Juntas de Guernica (Gernikako arbola), muerto en 1811, bajo cuyas ramas se celebraban las reuniones y asambleas de representantes.

GUINDEO CASASÚS, A. GARCÍA ESTEBAN, L. (1997). Especies de maderas. AITIM. Madrid.
LÓPEZ GONZÁLEZ, G. (1982). La guía de INCAFO de los árboles y arbustos de la península Ibérica. INCAFO. Madrid.