El color de la madera varía del blanco al blanco
crema o al blanco rojizo y el del duramen varía considerablemente desde
el amarillo o amarillo rojizo claro en los árboles con anillos de
crecimiento estrechos hasta el rojo anaranjado o rojo oscuro en los
árboles con anillos de crecimiento anchos. La madera de albura está
claramente diferenciada. Los anillos de crecimiento están muy marcados
por los cambios bruscos de color entre la madera de primavera y la de
verano. Los radios leñosos son visibles en los cortes radiales.
La fibra generalmente es recta, aunque también puede ser ondulada o en
espiral. El grano varía de medio a basto o grueso. Tiene canales
resiníferos y numerosas bolsas resina. La madera recién cortada tiene
un olor característico, pero distinto al de los pinos. La madera
procedente de las plantaciones de europa presenta propiedades bastante
diferentes. Es una madera ácida y en medios o condiciones húmedas puede
corroer los metales. Puede provocar irritaciones en la piel de algunas
personas.
Se encuentra en Norteamérica y se ha introducido su cultivo en el Reino
Unido, Nueva Zelanda y Australia. Sus masas forestales, su producción y
su exportación son importantes. La madera está clasificada como
medianamente durable o poco durable frente a la acción de los hongos y
sensible a los cerambífidos, a los anóbidos y a las termitas.
El aserrado se realiza sin dificultad, aunque la resina puede embotar
ligeramente las sierras. Presenta buenas aptitudes para la obtención de
chapa por desenrollo y mediante corte a la plana. El mecanizado no
presenta dificultades, salvo el de la procedente de Europa, que es en
general más dificil de trabajar debido a la gran presencia de nudos
duros. Se recomienda trabajar con los útiles muy afilados.
GUINDEO
CASASÚS, A. GARCÍA
ESTEBAN, L. (1997). Especies
de maderas. AITIM. Madrid.