Es una especie europea, que domina mucho más en el occidente que en el oriente (dominio floral: Eurosiberiano occidental. Su límite meridional se encuentra en Montejo de la Sierra en la cuenca alta del río Jarama, entre Madrid y Guadalajara, y el septentrional en el paralelo 60), en España las masas más importantes se encuentran en Navarra, en los montes de lrati y Valle de Salazar, y algo en Asturias. Sus masas forestales son estables, su producción y exportación son importantes.

Su color varía de un blanco anaranjado a un rosado, no se diferencia la madera de albura y duramen. Su fibra es recta y el grano es fino.

Presenta buenas aptitudes para su curvado, aunque esta propiedad depende de la posición de la madera dentro del árbol. Se curva mejor la madera de la base que la de las partes altas y la de la periferia mejor que la del corazón.

La madera está clasificada como no durable frente a la acción de los hongos y sensible a los insectos, a las termitas y a los xilófagos marinos.

Se usa para carpintería interior, mobiliario y ebanistería, muebles curvados, chapas para recubrimientos decorativos, mangos de herramientas, juguetes, instrumentos musicales, clavijas.

El nombre científico, Fagus, deriva del griego fagos o phagos que significa comilón, alusión a los hayucos (el fruto) que son muy nutritivos: contienen hasta un 43% de aceite, pero perjudican al hígado; en cambio, el aceite es comestible, de sabor dulce, parecido al de avellanas. Este aceite tuvo interesantes aplicaciones como aceite de alumbrado.

GUINDEO CASASÚS, A. GARCÍA ESTEBAN, L. (1997). Especies de maderas. AITIM. Madrid.
LÓPEZ GONZÁLEZ, G. (1982). La guía de INCAFO de los árboles y arbustos de la península Ibérica. INCAFO. Madrid.