El color de la madera de albura es blanco amarillento, que al envejecer se hace más intenso llegando a tomar el tono de oro viejo. El duramen tiene un color tostado. La albura está claramente diferenciada del duramen. La fibra es ligeramente ondulada. El grano es medio.

Debido a su contenido de ácidos tiende a acelerar la corrosión de los metales, este efecto se agudiza en presencia de la humedad. Además pueden aparecer coloraciones azul oscuro cuando la madera entra en contacto con materiales férricos debido a la presencia de taninos.

Su nombre latino, Castanea, deriva del griego kastanon: castaño y éste a su vez de Kastana, ciudad del Ponto donde se cultivó este árbol desde tiempos remotos. Las castañas son muy nutritivas, pues en fresco contienen hasta un 40 % de hidratos de carbono (almidón), 25 % de grasas y algunas proteínas. La forma de prepararla es bien conocida, debiendo recordarse al asarlas tener la precaución de hacerles un corte para que no exploten; a veces se conservan peladas y secas, denominándose entonces castañas pilongas, que en otros tiempos se solían comer por cuaresma guisadas con anís, miel y aceite. Son algo indigestas, por lo que Galeno las desaconseja en su famoso tratado de dietética: «las castañas, sean cocidas, asadas, o aun tostadas, son siempre malas, y mucho más si se comen crudas». Casi todos los órganos del castaño son ricos en taninos, motivo por el cual se han empleado la corteza, leño, cáscara de las castañas, etc., para curtir las pieles y en medicina popular para detener toda clase de flujos, como en el tratamiento de la diarrea; se emplea para ello el cocimiento de la corteza y a veces de las hojas, que sirve también para tratar las inflamaciones de la garganta y para asentar los dientes, en forma de gargarismos. La madera de castaño es dura y pesada, aunque menos que la de roble a la que se parece mucho; es elástica, y muy duradera; se utiliza para exteriores en forma de postes y estacas, para chapas de revestimiento, para fabricar duelas en tonelería y en carpintería; para algunos las cubas o toneles hechos con madera de castaño son los mejores para el vino. Según don Máximo Laguna recibe a veces el nombre de caoba de Galicia por las variadas aplicaciones que encuentra en esta región española. Es poco apropiada para quemar y suministra un carbón de mala calidad, que se apaga al poco tiempo de encenderse. El castaño es un árbol de larga vida -se citan ejemplares milenarios- y de gran robustez y belleza, pese lo cual no es frecuente como ornamental; fue muy famoso un ejemplar muy ramificado del Etna conocido como Castaño de los Cien Caballos, porque se afirmaba que bajo su copa podía refugiarse un regimiento.

Se usa para carpintería: puertas, ventanas, suelos; ebanistería, tonelería, construcción general, construcción naval, chapas para recubrimientos decorativos.

Se encuentra en la cuenca mediterránea de Europa y de Asia. Algunos autores indican que también es autóctono en Japón, China e incluso América del norte.

GUINDEO CASASÚS, A. GARCÍA ESTEBAN, L. (1997). Especies de maderas. AITIM. Madrid.
LÓPEZ GONZÁLEZ, G. (1982). La guía de INCAFO de los árboles y arbustos de la península Ibérica. INCAFO. Madrid.